Teníamos una panadería en un local arrendado. Cerca de allí había un lote sin construir, ubicado en un sector mucho más comercial. Aunque queríamos comprarlo, ignorábamos quién era el propietario para poder hacer el negocio.

Con el fuerte deseo de adquirir este terreno, asistí a un curso para principiantes dictado por la maestra Regina “11”, mientras mi esposo se quedaba a cargo de la panadería.

¡Cuál sería mi sorpresa! Al llegar a la casa, mi esposo me contó algo insólito: un hombre había llegado al negocio preguntando si conocía a alguien interesado en comprar el lote. Sin dudarlo un instante, mi esposo respondió: “¡Yo estoy interesado!”.

De esa manera tan milagrosa se concretó el negocio. Gracias a ello, logramos construir nuestra propia casa y, en la parte inferior, el tan anhelado local propio donde reabrimos nuestra panadería. Esta experiencia nos demostró que, si el deseo y la intención son claros, aplicando además las enseñanzas de nuestra maestra, el universo se alinea para abrir los caminos necesarios y materializar nuestros proyectos más profundos, transformando los sueños en una hermosa y sólida realidad de esfuerzo, perseverancia y éxito familiar.