En el año 2022, mi nieta, Jenny Paola Bonilla, atravesó por un momento sumamente crítico al someterse a una intervención de liposucción, durante la cual desafortunadamente le perforaron el intestino. Tras el procedimiento regresó a casa, pero al día siguiente comenzó a drenar un líquido extraño y preocupante, por lo que tuvimos que trasladarla de urgencia médica a la clínica.

Ante esta angustiosa situación, me dirigí inmediatamente a la sede de Teusaquillo para hablar con el maestro Armal y pedirle con inmensa fe que le realizara el Garelo del Corazón. Mi nieta nos contó tiempo después que, en pleno trayecto hacia la clínica, sintió claramente cómo su espíritu ya se estaba desprendiendo de su cuerpo; sin embargo, al recibir este poderoso Garelo, regresó a la vida.
Permaneció 38 días hospitalizada en estado delicado hasta lograr su completa y definitiva recuperación. Hoy en día ella se encuentra perfectamente bien de salud, llena de bienestar y vitalidad.
Quiero expresar mis más sinceras gracias, madrecita, por estas enseñanzas tan maravillosas, por su guía amorosa y por estos garelos tan especiales que verdaderamente salvan vidas, tal como ocurrió en esta oportunidad con mi querida nieta.





