La esposa de mi nieto se encontraba sumida en una gran angustia, pues tanto ella como mi nieto carecían de empleo y sus recursos para subsistir se agotaban rápidamente. Ante esta difícil situación, sentí el llamado de actuar y le sugerí a mi hija que le solicitáramos al Maestro Era que le realizara a su nuera el garelo de los 21 años.

El proceso se llevó a cabo a finales de agosto de 2025. Confiamos plenamente en que el garelo la ayudaría y, para nuestra alegría, así fue: tan solo nueve días después de realizado el garelo, ella recibió la noticia que tanto anhelábamos. Consiguió exactamente el empleo que deseaba y, como una bendición adicional, el lugar de trabajo está ubicado muy cerca de su casa, lo que facilita enormemente su bienestar.
Estamos inmensamente agradecidos. Gracias a la Madrecita Regina “11” por sus enseñanzas y por iluminar nuestro camino, y al Maestro Era por su ayuda fundamental para alcanzar este logro. Con profunda gratitud,
Rosa Angelina Romero Ramírez, Maestra Sabia Roanror





