Mi testimonio se centra en el poder de la Santa Cruz. Tras casi dos años de desempleo, asistí a la sede de nuestra maestra Regina “11” con fe el día de la Santa Cruz: entregué mis peticiones, realicé una ofrenda de $10.000 para la cruz del escenario y recé con devoción los «Mil Jesuses». En mi nota escribí: “Santa Cruz, concédeme conseguir un trabajo”.

La respuesta fue asombrosa y efectiva; apenas tres días después, obtuve el empleo que tanto necesitaba. Esa petición no fue temporal, pues permanecí en ese lugar hasta el día en que logré pensionarme.

Muchas gracias maestra Regina “11” por sus enseñanzas.