Soy de Cali. En una ocasión en que la maestra Regina “11” visitó nuestra ciudad para realizar un Garelo, planeaba llevar a mis hijos. Sin embargo, no fue posible porque soy separada y su padre se me adelantó, llevándoselos a Calima.

Ante este imprevisto, se me ocurrió una alternativa: llevar el computador de uno de mis hijos para que la maestra lo tocara y quedara magnetizado con su energía. Cuando llegué a la sede, me acerqué a ella y le pedí el favor de darle una tocadita para que quedara magnetizado.
Ella, con la calidez que la caracteriza, lo tocó y me dijo con una sonrisa: “Yo pensé que era para mí”.
En ese momento, mi hijo se encontraba adelantando trámites para ingresar a la educación superior; había postulado a varias instituciones en Toronto, Canadá. Increíblemente, después de que nuestra maestra tocara el computador, mi hijo fue aceptado en una de las mejores universidades del mundo para estudiar ingeniería. Para mí, este hecho representa un testimonio fiel y poderoso de la intervención de la maestra y de la fuerza de su energía. Muchas gracias, maestra Regina “11”, por guiarnos y ayudarnos en las diferentes situaciones de nuestra vida





